El control de plagas reduce el desperdicio de alimentos

Para enfrentar los desafíos de la alimentación para una población creciente es necesario comprender la manera en la que se producen y consumen los alimentos, así como los factores que merman los volúmenes durante toda la cadena de suministro. Cuidar la sanidad e inocuidad de los espacios y transporte de los alimentos es clave para reducir el desperdicio de alimentos.

El hambre es una de las problemáticas más acentuadas en el mundo, y aunque, en teoría, se producen alimentos suficientes para satisfacer las necesidades de toda la población mundial, de la parcela a la mesa de los consumidores, cada año se desperdicia un tercio de los alimentos, de acuerdo con la FAO, lo que equivale a 1300 millones de toneladas menos. Las mermas (que pueden darse por plagas, enfermedades, contingencias climatológicas o malas prácticas) impactan a los productores y a la economía. En América Latina se pierden o desperdician hasta 127 millones de toneladas de alimentos al año.

Los factores que propician el desperdicio son diversos, y van desde plagas y enfermedades durante el desarrollo de los cultivos, hasta la recolección, el almacenamiento y el transporte. Por ejemplo, se calcula que del 5 al 10%. de la producción mundial de cereales se pierde cada año por insectos durante su almacenamiento. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, OMS, fomentar prácticas de inocuidad engloba acciones muy concretas en cada paso de la trazabilidad de los alimentos que eviten, además de una oferta reducida por mermas, enfermedades transmitidas por alimentos en descomposición o contaminados.

Los padecimientos ocasionados por la ingesta de alimentos insalubres o contaminados afectan a una de cada diez personas en el mundo, es decir, alrededor de 600 millones de personas se ven afectadas, de las cuales, 420.000 mueren debido a la falta de inocuidad alimentaria. Las enfermedades ocasionadas por alimentos contaminados pueden ser ocasionadas por bacterias, virus y parásitos, las cuales muchas veces son transmitidas por plagas, tanto en el campo, como en los almacenes o establecimientos donde se elaboran los alimentos. Por ello, las buenas prácticas en el manejo integrado de plagas, de manera profesional y sustentable adquieren importancia. 

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, por sus siglas en inglés, las plagas y enfermedades de las plantas tienen repercusiones en la producción de alimentos, pues cada año la producción agrícola mundial se reduce hasta 40% a causa de éstas.

Bayer contribuye a la mejora de procesos de la cadena alimentaria a través de soluciones de vanguardia, prácticas sustentables para el aseguramiento de alimentos así como el manejo integrado de las plagas desde el enfoque de gestión de las normas de la Iniciativa Global de Inocuidad Alimentaria (GFSI por sus siglas en inglés). Estas iniciativas forman parte de un amplio catálogo de actividades de Bayer encaminadas a enfrentar los diferentes retos de la sociedad mediante innovación, tecnología y acompañamiento de los diferentes actores para que todas las personas logren una vida mejor.